Hace unos días me llamaron del trabajo anterior para avisarme que el cheque de mi caja de ahorro ya estaba listo. Tenía que ir a buscarlo a la sede del Banco de Venezuela que está en la Hoyada. Creo que es la sede principal.
Además
tenía que inscribirme en el postgrado. Si depositaba el cheque en mi
cuenta de ahorro, tenía que esperar tres días hábiles porque son
de bancos diferentes, y la prórroga de la inscripción estaba por
vencerse. Así que tuve la brillante idea de cobrar el cheque, unos
cuantos millones, y llevar ese dinero encima hasta la sede más
cercana del otro banco que estaba a una cuadra de distancia.
Llego
al banco, tomo mi número, me llaman rápido. Llego a la taquilla y
le pregunto al muchacho si ahí yo podía cobrar un cheque por ese
monto. Me dijo que sí, pero que tenía que esperar 15 minutos.
Enseguida
comencé a armarme la telenovela.