sábado, 24 de marzo de 2018

¿Cómo surge la palabra ‘maricón’? de Andrea Puggelli @aikkomad


Quiero compartir este artículo del activista LGBT italiano Andrea Puggelli. Él explica el origen de las palabras usadas para atacar a las personas sexodiversas. Comienza por marica, pero luego sigue con faggot, finocchio, queer y gay. Además comenta brevemente en qué consiste el patriarcado y cómo eso se traduce en el insulto maricón. Este artículo se lee rápido y trae información útil. Te lo recomiendo.
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¿Cómo surge la palabra ‘maricón’?
de Andrea Puggelli (@aikkomad)

Marica, mariquita y maricón son las palabras más usadas en España para insultar y señalar a los hombres homosexuales. Sin embargo, en la actualidad, estas palabras también se usan con normalidad entre personas LGBT en sustitución de la palabra gay. Nos autodefinimos como maricones, maricas y mariquitas dejando a la homofobia sin uno de sus insultos preferidos.

Pero ¿cuál es el origen de la palabra marica? Según una visión heteronormativa de la realidad, un hombre al que le gusten los hombres es como una mujer y por eso se le llama como a estas: marica o mariquita, que son nombres propios derivados de María. Esto es demasiado breve y simple. Otra explicación del origen de la expresión argot marica está en la identificación patriarcal.

El patriarcado es un sistema social milenario que, aunque atribuye el poder a los hombres por su mayor fortaleza física, somete todas las personas sean mujeres o sean hombres. Este sistema impone una determinada visión de la realidad, que es reduccionista por el uso de las categorías como hombre, mujer, heterosexual, homosexual. Atribuye una serie de funciones a cada una de las personas según la categoría a la que pertenezcan. De esta forma el patriarcado, sustentado por ambos sexos, decide qué es un hombre, qué es una mujer y cuáles son sus funciones en la sociedad y también en la cama. Pero claro, este sistema, sus categorías y sus dicotomías no incluyen ni explican toda la realidad.



Hasta hace bien poco (y también hoy en día) cualquier cosa que no encaje debía ser transformada, destruida y desterrada, no fuera que aniquilase el mundo por el dedo de algún dios de turno o que se cuestionara el poder establecido. Este sistema redujo la sexualidad de la mujer a la reproducción, y debido al poder de los hombres, permitió que éstos tuvieran vida sexual al margen de la procreación y de las normas sociales. Además estableció que los hombres sólo tenían sexo con mujeres y que las mujeres sólo tenían sexo con hombres, por lo que un hombre que quisiera sexo con otro hombre era como una mujer. Esta es la identificación patriarcal.

La identificación patriarcal atribuye características femeninas a los hombres con comportamiento homosexual, y características masculinas a las mujeres con dicho comportamiento. En este sentido, el patriarcado, además de decir qué es un hombre y qué es una mujer, también dice qué es un gay y qué es una lesbiana, amén de construirlos y maltratarlos.

En este proceso de generación de categorías y roles es donde se encuentra el origen de la palabra marica y todos sus derivados como mariquita y maricón. A partir de los nombres propios de mujer, se convierte a los hombres homosexuales en mujeres llamándolos de esa manera, y es por este mismo motivo por el que ante una pareja de personas del mismo sexo, la sociedad se solía preguntar o intentaba adivinar, a veces con curiosidad morbosa, quién era el hombre y quién era la mujer.



Esta identificación patriarcal además de conseguir que todo “encaje” en esas dos categorías tiene una segunda consecuencia: la de permitir a los hombres “heterosexuales” tener un comportamiento homosexual sin menoscabo de su “masculinidad” ya que convierte al objeto de sus deseos en una mujer.

Como insulto, maricón no significa solamente gay, sino persona con carácter afeminado: que en su persona, modo de hablar, acciones o adornos se parece a las mujeres. Desde una perspectiva machista “parecerse a las mujeres” es denigrante para el varón. Se suele utilizar como reprimenda «qué maricón eres» y también se usa con el significado de hombre mal intencionado.

Este insulto español no tiene implicaciones de tortura o muerte, a diferencia de sus equivalentes en inglés (faggot: ‘leña’ de una hoguera inquisitorial) o italiano (finocchio, «hinojo», porque se cubría a los homosexuales con estas frescas hojas para que el suplicio de hoguera durara más tiempo).

En un importante sector de la comunidad gay, al menos en España, se usa esta palabra entre los propios homosexuales sin ninguna carga peyorativa. Muchos llevan a cabo una re-apropiación o reivindicación de maricón y otros términos con similares connotaciones frente a términos neutros como gay como se hizo entre los angloparlantes con queer. Prefieren usar maricón porque consideran la palabra gay un eufemismo extranjero. Hay que recordar que la palabra gay no significa feliz o contento pero es un acrónimo de “Good As You” (Soy como tú).

En la vigésima tercera edición del diccionario RAE, esa traza despectiva del término fue ligeramente modificada, perdiendo marica esa naturaleza peyorativa, para pasar a entenderse como una palabra que se utiliza comúnmente como “insulto grosero con su significado preciso o sin él”. Es la definición actual la menos peyorativa y machista pero todavía lo es: “afeminado (que se parece a las mujeres); dicho de un hombre apocado, falto de coraje, pusilánime y medroso; dicho de un hombre homosexual (como insulto).”

Nunca está de más saber de dónde provienen las palabras, sobre todo cuando al decirlas nos definimos más a nosotros mismos que a sus destinatarios.

Esta entrada se ha elaborado a partir de la información disponible en: El Observatorio GLTB y Etimología de maricón